14
Jun
2019

Fomentando la inclusión social y el multilingüismo a través de la ciencia con Native Scientist

Joana Moscoso, además de bióloga, investigadora y científica, es cofundadora del proyecto Native Scientist, responsable de acercar la educación científica a las escuelas de jóvenes inmigrantes para mejorar su integración en un país que no conocen. Gracias a ello, Moscoso se ha convertido en una de las ganadoras de Innovadores menores de 35 en Europa de MIT Technology. Te dejamos su entrevista.

Joana, cuéntanos como nació y cuál es la filosofía detrás de Native Scientist.

Crecí en un pequeño pueblo al norte de Portugal, sin ninguna exposición a temas como la ciencia, los científicos o incluso a instituciones de educación superior. A los 12 años, aprendí sobre las bacterias y me quedé fascinada por ellas. Significó que, desde una edad muy temprana, sabía que quería llegar a ser científica para estudiar los organismos vivos que son tan, tan pequeños, que no los podemos ver.

El problema con esto fue que, provenientes de un pueblo sin acceso a la ciencia, todas las respuestas que recibí por parte de familiares y amigos cuando preguntaba sobre mi futura carrera eran caras extrañas y fruncidas. Como adolescente con fascinación genuina, esto fue un poco frustrante y desalentador para mí, haciéndome sentir extraña acerca de mis gustos y elecciones. Sin embargo, la determinación fue más intensa que las miradas extrañas, así que cuando finalmente me mudé a Londres para hacer un doctorado en bacteriología en el Imperial College, empecé a trabajar como voluntaria en escuelas para ayudar a romper la barrera y la falta de exposición de los otros niños a la ciencia.

En algún momento durante mi doctorado, queriendo conocer gente nueva y expandir mi red, también ayudé a organizar una conferencia para la Asociación Portuguesa de Investigadores y Estudiantes en el Reino Unido (PARSUK, por sus siglas en inglés) y fue la combinación de estas tres experiencias, quiero decir, hacer un doctorado en Londres, hacer voluntariado en escuelas y ser miembro activo de PARSUK, que me hizo darme cuenta de que la falta de exposición a la ciencia era en realidad ampliamente reconocida como barrera para que los alumnos se dediquen a la ciencia o fueran expertos en ciencia.

Además, los buscadores en línea de informes de la Unión Europea y otras instituciones acreditadas mostraron que, en comparación con los alumnos no migrantes, los alumnos migrantes tienen significativamente más probabilidades de tener un bajo rendimiento escolar en ciencias y matemáticas (la tasa de bajo rendimiento es del 40% para los alumnos migrantes y del 16% para los no migrantes). Con estos datos, tanto para mí como para mi cofundadora Tatiana Correia (una científica en el campo de la física) se sentaron las bases para organizar talleres escolares dirigidos específicamente a alumnos migrantes que aspiraban a reunir a científicos y alumnos del mismo entorno cultural. La idea era aumentar la exposición de los alumnos a la ciencia y la esperanza era que, al exponer a los alumnos migrantes a científicos con los que pudieran relacionarse debido a sus orígenes compartidos, los alumnos sentirían que ir a la universidad y/o seguir una carrera en la ciencia, era una opción viable real para ellos.

Native Scientist tiene como objetivo promover el conocimiento científico, las habilidades en lenguas extranjeras y la integración social de las comunidades migrantes. ¿Concretamente, cómo lo lográis?

Nuestras actividades principales en Native Scientist son los talleres escolares donde los científicos salen de los laboratorios y entran a las escuelas para hablar y demostrar su trabajo a los alumnos que hablan su lengua materna. Nuestros talleres se ejecutan en un formato de citas rápidas y son como tapas científicas, donde los alumnos tienen la oportunidad de probar diferentes campos de la ciencia a través de los ojos de los cuatro o cinco investigadores que se reúnen en cada taller.

¿Cómo, en vuestro equipo, lucháis contra el abandono temprano de la educación y la formación, y el desempleo en estas comunidades?

Proporcionamos modelos referencias a los alumnos migrantes que corren un mayor riesgo de sufrir desventajas educativas y exclusión social. El programa no ha estado existiendo durante bastante tiempo y con todos los recursos necesarios, para medir el efecto en términos de abandono escolar temprano o desempleo juvenil, pero los pilares y la filosofía del proyecto son crear en los alumnos un sentimiento sano de identidad, una actitud positiva hacia hablar más de un idioma y una comprensión más real de lo que es un científico.

¿Cuál es vuestra presencia geográfica actual?

Actualmente, estamos operando en seis países (Irlanda, Reino Unido, Francia, Países Bajos, Alemania y Noruega) y organizamos eventos en 10 idiomas distintos: árabe, estonio, francés, alemán, griego, italiano, polaco, portugués, español y turco.

¿Cuál ha sido el impacto de Native Scientist en la comunidad portuguesa en el Reino Unido? ¿Puedes compartirnos algunos testimonios?

Para evaluar el impacto de nuestro trabajo, hemos estado realizando observaciones, entrevistas y cuestionarios. Durante un taller, es muy habitual ver a los niños apoyados en sus mesas para escuchar, tocar y ver los materiales que los científicos traen al taller. Sus rostros muestran emoción y sorpresa. ¡Muchas veces, a los científicos se les piden autógrafos al final del taller!

Hay un testimonio que posiblemente mejor ilustra el impacto que estamos teniendo en la comunidad portuguesa. Una de las maestras portuguesas con las que trabajamos en Londres dijo que al comienzo del proyecto algunos padres no querían que sus hijos asistieran al taller porque no querían que se reunieran con científicos en su clase extraescolar. Tres años después, la maestra nos informó que «ahora tengo padres que desean inscribir a sus hijos en las clases de portugués porque saben que los científicos van a venir». Con respecto a los cuestionarios, datos recopilados con un mínimo de 3 meses después de un taller, demuestran que 2 de cada 3 alumnos se sienten más orgullosos de hablar más de un idioma después del taller y el 58% de los alumnos conocen a un científico por primera vez en sus vidas.

También promocionáis varios programas como «Native Books» y «Os Cientistas Explicam». ¿Puedes contarnos sobre los demás de los proyectos que estáis actualmente llevando a cabo?

Además de los talleres que impartimos en las escuelas, diseñados especialmente para alumnos de 6 a 12 años, también organizamos talleres en museos e instituciones investigadoras para alumnos de 12 a 18 años. Además, tenemos un proyecto a medida que realizamos en colaboración o con el apoyo de organizaciones socias. Native Books tiene como objetivo de crear recursos que los profesores de idiomas pueden usar para introducir la ciencia en sus clases. «Os Cientistas Explicam» era un programa de radio donde expertos en el campo correspondiente respondían a las preguntas de los niños que escuchaban la primera radio infantil en Portugal.

Recientemente, has sido reconocida entre los 35 innovadores menores de 35 en Europa por MIT. ¿Qué significa para ti este premio y cuáles son los próximos pasos que tienes planeados?

Este premio ha sido muy importante para mí porque le da a Native Scientist un sello de innovación y calidad, dos de los valores más importantes del proyecto. Nuestras actividades promueven activamente la diversidad en la ciencia y la educación, y aunque puede parecer un objetivo muy trivial para algunos, la verdad es que la inclusión y la diversidad todavía se debaten, y no está de todo presente en muchas culturas y/o instituciones hoy en día. ¡Los próximos pasos son seguir adelante y difundir el bien!

La Educación de Calidad tiene un enfoque muy importante en los Objetivos de Desarrollo Sostenible. ¿Cómo crees que la tecnología puede contribuir a su logro?

Esta es una pregunta muy amplia. Hoy en día, la tecnología ha configurado nuestras vidas más que nunca y seguirá haciéndolo en una medida que nos es difícil imaginarlo. Dicho esto, para mi, la Educación de Calidad se logra a través de líderes inspiradores e ingeniosos que se convierten en maestros, que tienen la capacidad de adaptarse al tiempo y que tienen los medios para acceder a materiales de vanguardia, información fidedigna y capacitación diversificada. Creo que lo que estoy tratando de decir aquí, es que la tecnología es importante y revolucionaria, pero la educación de calidad se realiza de persona a persona y esto nunca debe olvidarse.

¿Qué consejo le darías a cualquier niño o niña que se plantea empezar una carrera STEM y marcar la diferencia?

Le animaría a perseguir el sueño. Ser paciente, comprometido y determinado. No permitir que nadie impida que lo intenten, pero también ser humilde, siempre pedir consejo honesto y retroalimentación. Por último, ser responsable de sus propias acciones y tratar a los demás con respeto y curiosidad.

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